On the road to North of Chile …

Fini le volontariat, nous voici libres comme l’air sur la route du Chili !
Una vez finalizado el voluntariado, seguimos la ruta hacia el norte de Chile.

On a décidé de profiter au maximum du Nord du pays en s’arrêtant un peu au hasard sur la route et selon les recommandations. Dans cette partie du pays, c’est surtout le désert qui nous frappe, des centaines de kilomètres de désert et des heures de route pour arriver à chaque point de chute.
Hemos decidido aprovechar la ruta hacia el norte para hacer alguna parada en los pueblos que nos habían ido recomendando. La carretera que une el centro con el norte del país es conocida por estar rodeada de desierto durante cientos de kilómetros, así que hemos aterrizado en pequeños oasis costeros.

On a partagé l’aventure avec Jinane, et en auto-stop puisqu’au Chili ça marche super bien pour nous (attente entre 30 secondes à 15 minutes maxi). Grosso modo 1250 km avec 8 conducteurs différents.
Hemos compartido con Jinane la aventura en autostop, aquí en Chile funciona muy bien (por lo menos a nosotros) hemos esperado entre 30 segundos y 15 minutos máximo para hacer un total de 1250km con 8 conductores diferentes.

Deux pauses pour admirer autant que possible l’océan Pacifique et avant de s’avancer pour de bon dans les terres :
Dos paradas para aprovechar al máximo del océano Pacífico antes de dejar la costa detrás para adentrarse en el país:

Bahia Inglesa & Caldera :

Caldera pour retrouver nos compagnons de Cosmo Elqui qui suivent le même trajet, et Bahia Inglesa pour sa célèbre plage d’eau turquoise.
Caldera ha sido el punto de reunión para encontrarnos con nuestros compañeros de voluntariado del valle, y Bahía Inglesa famosa por sus calas de agua turquesa.



Le village portuaire de Taltal :

Tout petit village portuaire bien mignon, super bien aménagé, avec en prime le coucher de soleil et le gros plat salchipapa pour le dîner (âme sensible, s’abstenir! Des frites, viande bizarre, œufs et plein de ketchup mayonnaise).
Un pueblo costero con un puerto muy bien acondicionado, pudimos disfrutar de un bonito atardecer y comer por primera vez una salchipapa (me comí una salchipapa!!!)